Plan de Marketing

Blog sobre actualidad en el mundo del marketing y la comunicación corporativa en el sector retail. Incluye artículos publicados en prensa especializada y textos propios.

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6.11.10

Disney llega a China

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tras 20 años de negociación


La empresa, símbolo del entretenimiento 'made in USA', abrirá un parque en Shanghai aliada con el Gobierno.

Mickey Mouse tendrá finalmente una casa en China. Disney y el Ayuntamiento de Shanghai firmaron ayer el acuerdo para construir un parque temático en la ciudad asiática. La iniciativa se materializará después de veinte años de negociaciones entre la multinacional y las autoridades del país, que durante años se opusieron al parque.




Recuperar la confianza del consumidor no es cosa de unos pocos meses. Sólo un buen plan de contingencia y una multimillonaria campaña de comunicación pueden salvar una reputación marcada por la inseguridad.


Son muchas las compañías que, al igual que Spanair, han sufrido algún accidente a lo largo de su historia, como su compatriota Iberia o la suiza Swiss Airs. Sin embargo, su situación financiera no era tan crítica como la que hoy vive la aerolínea española, propiedad de Scandinavian Airlines (SAS). En Estados Unidos, Pan Am vivió, en 1988, un ataque terrorista, que se achacó a su falta de medidas de seguridad. La aerolínea estadounidense, que ya llevaba varios ejercicios atravesando turbulencias en sus cuentas, no consiguió resistir el envite y quebró tres años después.

Éste es el tiempo que, de media, necesita una empresa para recuperarse de una crisis de credibilidad grave y Spanair no es una excepción. Lo que se preguntan los expertos es si el estado financiero de la compañía le permitirá resistir el caos inicial, en el que el número de reservas se resiente, y si SAS apoyará económicamente a su filial o, si por el contrario, le dará el toque de gracia definitivo.

Sin embargo, para conocer el destino de Spanair habrá que esperar todavía unos meses, hasta que se desvelen las causas del siniestro que el pasado miércoles les costó la vida a 154 pasajeros. Atendiendo exclusivamente a criterios de comunicación e imagen, si la comisión de investigación resuelve que se trató de un accidente fortuito, no existe ninguna razón para que la compañía no pueda superar su actual crisis de reputación. Sin embargo, la situación sería muy distinta si existiese algún tipo de negligencia por parte de la aerolínea.

El consejero delegado de la consultora Weber Shandwick en España, Josep Catllà, explica que Spanair se encuentra ahora en la fase de reacción, la primera etapa de una gestión de crisis. Aquí, el objetivo es "ofrecer información constante y contrastada" y dar todo el apoyo necesario a las víctimas y familiares.

Esta actuación inicial suele estar recogida en unos manuales de crisis que tienen en cuenta distintos supuestos, desde pequeñas incidencias a graves accidentes con víctimas mortales. El precio de estos protocolos rondan los 90.000 euros, aunque la cuantía puede aumentar si se incluyen cursos de formación de portavoces para directivos o se hacen simulacros para poner a prueba la reacción de los ejecutivos.



Lenta recuperación

La segunda fase, que se puede alargar durante dos meses, consiste en analizar la actuación y el impacto de la crisis en la compañía una vez que ésta ha sido contenida, algo que, en el caso de Spanair, ocurrirá cuando se hagan públicas las causas del accidente. La tercera y cuarta fase, reconstrucción y recuperación de la imagen, respectivamente, son las más largas y, según el experto de Werber Shandwick, firma que asesoró a American Airlines tras los atentados del 11-S, pueden posponerse hasta tres o cuatro años. Lo más importante en estas etapas es lanzar al mercado un "batallón de buenas noticias" y comunicar constantemente todos los cambios que la empresa está haciendo para evitar que se vuelva a repetir una situación similar. Para Catllà, "si se gestiona bien, la compañía puede incluso salir reforzada de una crisis".

De esta misma opinión es Juan Francisco Polo, socio y director gerente de la consultora de comunicación Llorente & Cuenca, que apunta que, "hasta ahora, Spanair tenía una marca impecable y eso es un gran patrimonio." Aun así, los expertos reconocen que la aerolínea tendrá que empezar de cero e invertir "sumas millonarias en comunicación y márketing." Según fuentes del mercado, sólo una campaña fuerte de publicidad de un mes cuesta entre tres y cinco millones de euros, mientras que la factura de una asesor de comunicación puede superar los 180.000 euros en una situación crítica que se prolongue un trimistre.

En lo que también se muestran de acuerdo todos los expertos consultados es en que Spanair tendrá que esperar entre seis meses y un año antes de iniciar cualquier campaña de marketing, para que ésta no se vincule con el accidente y los clientes vayan recuperando poco a poco la confianza en la aerolínea. La pregunta que se hacen muchos analistas es: ¿Hasta cuándo aguantará la paciencia, y el bolsillo, de SAS?

Expansión, lunes 25 de agosto de 2008

Juan José Peso-Viñals
Presidente de Daemon Quest y profesor del Instituto de Empresa

¡Menuda sorpresa! La nómina de junio viene con 200 euros más, gracias al famoso recorte fiscal prometido por el Gobierno hace unos meses. Y, en otoño, llegará el resto, repartido en un par de pagas más, hasta completar los 400 euros. ¿Ha pensado que va a hacer usted con ellos? Seguro que ya tiene alguna idea... Y sus clientes, ¿en qué se lo gastarán? Sí, en efecto, muchos lo dedicarán a la hipoteca. Pero, ¿qué hará el resto hasta los más de diez millones de contribuyentes que tendrán unos ingresos extra? ¿Al ahorro? No estoy tan seguro. Eso sí, hay que ser justos, la idea no fue de Zapatero, sino de George W. Bush, que ya devolvió 600 dólares a sus sufridos contribuyentes para estimular el consumo.
En la filial americana de Sony, tienen clarísimo en qué quieren que se gasten sus clientes el dinero extra que tienen en el bolsillo desde hace un par de meses: en una pantalla Bravia. Dirigida a un segmento extraordinariamente receptivo al atractivo de la tecnología, la marca japonesa ha incrementado la ayuda fiscal con un descuento adicional para reforzar la campaña. Otras compañías, ocmo Home Depot, el gigante del bricolage, también quiere su trozo del pastel, y para ello ha decidido reenfocar su oferta hacia productos más eficientes y ecológicos, ocn una acción transversal desarrollada entre sus clientes más leales a través de su club de fidelización. A la sazón, ¿crisis u oportunidad? Es evidente que ambos términos son complementarios, parejos, casi gemelos, y de paso, por qué no decirlo, los ajustes son necesarios cada cierto tiempo para sanear la economía.
Los clientes evolucionan al ritmo de sus ciclos vitales, que conforman a su vez sus necesidades de consumo y constituyen uno de los principales criterios de segmentación. El seguimiento de esta evolución natural de los clientes, junto con una dinámica continua de innovación, garantiza no sólo el mantenimiento de las ventas, sino incluso el crecimiento en épocas de zozobra. La profesora Martha Rogers, con quien tengo una gran amistad, coincide en que no hay que caer en la tentación de las tácticas cortoplacistas para salvar los números de uno o dos trimestres, sino apostar por estrategias a lagro plazo para cimentar la lealtad. Es la única forma de reducir las probabilidades de salir de la lista de imprescindibles de clientes.
¿Más oportunidades? A la generación Y le apasiona el deporte y la tecnología. Hasta ahí nada nuevo, pero les aseguro que a estos jóvenes jamás se les ocurriría pasarse una noche en el bingo. Codere, una de las empresas españolas líderes en juegos de azar, ha reinventado este negocio con sus nuevos locales de apuesta Victoria, una joint-venture con la británica William Hill. La propuesta parece simple, pero absolutamente innovadora en España. Con el éxito cosechado por su socio en Reino Unido, estos locales de diseño deonde se puede apostar a casi cualquier deporte van a ser un verdadero fenómeno en los próximos años. Aposté con éxito por Güiza como autor del segundo gol de España en la semifinal contra Rusia. Fue emocionante, aunque con la final tuve menos suerte... Codere prevé abrir nada menos que 70 locales en año y medio.
A la generación del baby-boom, donde algunos ya superan los 60, quizá le siga gustando más el bingo tradicional que apostar por goles, pero lo que últimamente sí les encanta son los juegos de memoria como Brain Training de Nintendo. El brain fitness gana adeptos de forma imparable entre los senior, aunque también entre estudiantes y adultos jóvenes a los que apasionan los sudokus y puzzles. En Estados Unidos, sólo el sector del software para ejercitar la memoria facturó el año pasado más de 225 millones de dólares.
¿Sabe ya en qué se gastarán sus clientes los 400 euros? Haga que lo tengan claro cuanto antes, porque este verano habrá un total de unos 6.000 millones de euros más en sus bolsillos. Recuerde, las oportunidades latentes con sus clientes están ahí. ¡Aprovéchelas!

Expansión, miércoles 2 de junio de 2008

Benito Berceruelo
Consejero delegado de Esudio de Comunicación

El empresario, como cualquier ser humano, se encuentra más cómodo dando cuenta de los éxitos que de los fracasos, contando lo positivo y no lo negativo. Sin embargo, corren malos tiempos para los que sólo saben nadar a favor de la corriente. Los últimos diez años han malacostumbrado a muchos. La empresa española ha vivido una época plagada de noticias de crecimiento, expansión internacional y operaciones financieras espectaculares. Durante estos años, los empresarios planificaron y gestionaron con éxito la comunicación y explicaron eficazmente al mercado todos esos logros, lo que supuso -entre otras cosas- que la Bolsa española experimentara uno de los crecimientos sostenidos más altos de los mercados mundiales. España estaba de moda y la buena imagen del país, el llamado "milagro español", ayudó a que los capitales extranjeros invirtieran en España y, en definitiva, a que el círculo se completara con éxito.
Ahora vienen otros tiempos, el sol español parece ocultarse y las nubes del frenazo inmobiliario, del paro creciente, la inflación contenida y de las cifras de déficit exterior disparadas oscurecen el panorama empresarial a pasos agigantados. Los inversores ya no ven tan claro el futuro de España y miran con escepticismo cualquier proyecto de inversión. El caso de Itinere, una compañía "refugio", rentable, bien gestionada y que presentó al mercado una oferta pública de venta muy atractiva sin encontrar respuesta en el tramo institucional internacional, es un claro ejemplo. Los intermediarios financieros hablan de que la "ventana" se ha cerrado y no son capaces de vislumbrar el momento en que pueda volver a abrirse para dejar entrar aire fresco o, mejor, dinero fresco. Y, aunuqe no debemos ser negativos, pues la falta de liquidez en el mercado no es sólo para España, ya que la realidad es que no hay tanto dinero para nadie, sí es cierto que debemos ser conscientes de que estamos ante un nuevo panorama, más negativo y difícil. Y, en ese nuevo panorama, las malas noticias serán frecuentes, por lo que los empresarios deben planificar y gestionar los complejos procesos de comunicación conforme al nuevo escenario.
Ante este panorama, lo primero que debemos tener en cuenta es que nadie contará mejor que nosotros una mala noticia que afecte a nuestra empresa y, por lo tanto, debemos interiorizar que la transparencia también pasa por contar las cosas malas. De nada vale esconderse tras el silencio, porque hoy en día la permeabilidad de los diferentes públicos y la proliferación de las fuentes hacen muy difícil vivir en el oscurantismo. Tarde o temprano alguien se acaba fijando en lo que se quería ocultar y terminan sacándole los colores al ocultador. Desgraciadamente es más "noticia" -así se lo enseñan a los periodistas en las facultades- un hecho negativo que uno positivo, y los medios de comunicación, cumpliendo con su obligación, se hacen eco de las malas noticias con mayor facilidad que de los éxitos. Pero también es cierto que los medios no buscan hacer daño sino contar lo que pasa y, si lo que pasa es malo, están dispuestos a oír y hacer oír las causas y las "justificaciones".
"La verdad, aunque duela", podría ser una máxima, tal vez aderezada por aquelo de que "más vale una vez colorado que cien amarillo". Los diferentes públicos de una empresa son conscientes de que todos cometemos errores y de que toda compañía tiene problemas en algún momento. Lo que esperan es que se les explique el porqué de esos problemas y, lo más importante, se les cuenten las soluciones que el líder piensa adoptar para solucionarlos. Podemos justificar, enmarcar, contextualizar una mala noticia, pero no podemos dejar de decir la verdad. Uno de los pilares básicos de la comunicación es la credibilidad y ésta se gana en el largo plazo y en el día a día. Un paso atrás en ese camino significa destruir en un instante lo construido, probablemente, con mucho esfuerzo durante mucho tiempo.
Tampoco debemos apresurarnos ni echar nosotros "más leña al fuego". Hay momentos en que el empresario se siente presionado y contesta a lo que le preguntan, y él mismo hace públicas informaciones que no tienen interés o que no deberían ser contadas. Y otros que por exceso de transparencia mal entendida, alimentan ellos mismos el fuego informativo y se convierten en protagonistas voluntarios de un conflicto. La empresa está obligada ante sus accionistas, sus clientes y sus trabajadores a ser transparente, pero eso no significa que tengamos que hacer público todo lo que ocurre en cada momento. Decir la verdad no supone hacer un "desnudo integral", porque las exigencias "del guión informativo" no llegan hasta ese punto. Por supuesto que la empresa debe guardar y proteger informaciones y datos que no puede revelar ya que una parte de la gestión económica se basa en la confidencialidad y en el secreto profesional. Eso lo entiende todo el mundo.
Por último, es imprescindible que lo que digamos se entienda. Parece sencillo pero no lo es tanto, porque con frecuencia la explicación de las causas de un problema es compleja o muy técnica y, en consecuencia, difícil de entender. Por eso, planificar los mensajes, conocer lo que cada receptor puede entender y lo que espera, tener claro el cronograma de actuación, no olvidar informar a todos los públicos afectados, etcétera, son máximas fundamentales para que el proceso de comunicación de las malas noticias funcione. Los marineros lo saben, patronear un barco en la calma es sencillo, pero dirigir el buque en la tormenta pone a prueba a los mejores capitanes. Vienen días peores, así que esos capitanes deben contar con buenos vigías en comunicación, porque también ellos le pueden ayudar a llegar a buen puerto.

Expansión, martes 3 de junio de 2008

Banesto redefine su apuesta por Internet. El banco que preside Ana Patricia Botín se lanza directamente a competir cara a cara con las principales entidades en el segmento on line (Ing, uno-e) a través de iBanesto y el modelo 'low cost banking'.
A partir de esta tarde, el banco ofrecerá a través de la Red una nueva oferta de productos: cuenta azul remunerada al 5,5%, cuenta nómina azul e Hipoteca azul a Euribor + 0,38. La apuesta es similar a la de otros bancos en Internet, con altas remuneraciones y coste cero para los usuarios.La primera fase del proyecto se centrará en la captación de pasivo, a través de la cuenta remunerada y la cuenta nómina. En una segunda fase, el banco se centrará más en el activo del banco, "fase en la que tendremos que ser muy proactivos, valga la redundancia", apuntan desde la entidad.El 'low cost' del proyecto también tiene su reflejo en el tipo de publicidad que la entidad va a realizar de su nueva banca on line: sin grandes campañas en televisón, con spots que usan como actores a trabajadores del banco y utilizando las nuevas redes sociales como Facebook.En la actualidad, en España utilizan la banca por Internet 6,5 millones de usuarios, cantidad que se ha multiplicado por cuatro desde 2001.

Expansión, 13 de mayo de 2008

Ángel Guirao
Consejero de Schackleton
aguirao@shackletonad.com

Una conocida marca de productos para el desayuno afirma sin rubor que estudios en su poder demuestran que se engorda más no desayunando que haciéndolo con sus cereales. Vamos, que se adelgaza más comiendo que sin comer. Pese a lo que pudiera parecer, no es mi intención atacar los estudios de mercado. Para eso, parecen bastarse ellos mismos. Si no, juzguen ustedes.

“La tripa cervecera no existe. Así de simple”, sentenció la Asociación de Productores de Cerveza de Chile, al dar a conocer un estudio alemán que niega que el consumo de cerveza engorde, coincidiendo con el Centro de Nutrición de Holanda, según el cual la cerveza es la bebida alcohólica con menor aporte calórico. Lo que no dice es que es raro observar en los pubs del país gente bebiendo pintas de güisqui o de ginebra. ¿Será también casual que este tipo de investigaciones las patrocinen compañías cerveceras y se realicen en los dos grandes países productores y exportadores de cerveza?

La revista
Brand Life de 31 de marzo de 2008 recoge un estudio de TNS. Inmigrantes: Consumidores que suman, según el cual los inmigrantes prefieren las marcas blancas de cosmética, pues la sensibilidad al precio de este público es muy alta. De ahí que entre las enseñas favoritas se encuentren Mercadona y Alcampo. Bastante lógico, ¿no? Sí. Si no fuera porque un estudio realizado por Nielsen, del que da noticia la revista Anuncios en la misma fecha, afirma que los inmigrantes están dispuestos a pagar más cuando los productos vienen avalados por una marca conocida. ¿Se referirá a Mercadona y Alcampo o a Nivea y L’Oréal?

David Torrejón recoge en su columna de
Anuncios un estudio publicado por el Journal of Consumer Research, según el cual la exposición subliminal a una marca puede modificar las actitudes. Según el estudio, los expuestos al logo de Apple se comportaron entre un 15% y un 30% más creativos, mientras que los que lo fueron a la marca IBM permanecieron en los mismos niveles. De igual manera, los expuestos a Disney se mostraron más honestos e ingenuos que los que lo fueron a E! Chanel, que se mantuvieron en la media. “¿Es ésa la explicación de que en tantas agencias los creativos trabajen en Mac y los ejecutivos en PC? ¿Puede un padre hacer que el macarra de su hijo se vuelva un niño pijo truncándole sus grabaciones en MP4 con ositos de Tous?”, comenta Torrejón.

No de menos enjundia resultan las investigaciones cuyos resultados son obvios. Aquéllas que ponen de manifiesto que se consume más cava en Navidad, más helados y gazpacho en verano y más productos asociados con la vuelta al cole en septiembre, como demuestra el TNS Worldpanel. Precisamente, el mismo que afirma que las mujeres realizan el 81% de las compras de gran consumo. ¡Qué gran descubrimiento!

Pero la palma es para el estudio elaborado por Vitrubio Leo Burnett, en colaboración con Gabinete de Análisis Demoscópico sobre los hábitos de consumo de los españoles basándose en el partido político al que votan. Para
El Periódico de la Publicidad, se trata de un interesante y divertido estudio según el cual los votantes nacionalistas e independentistas prefieren a las morenas, mientras que el de derechas se decanta por las rubias. Igualmente, las votantes socialistas prefieren los varones depilados y se decantan por los bikinis “bien ajustaditos”, mientas que las que votan a la derecha se muestran más indecisas respecto a la depilación y prefieren usar bañador. ¡Brillante!

Así les resulta tan difícil a los clientes y los departamentos de cuentas de las agencias convencer a los creativos de la importancia y validez de los pretest y postest de las campañas. ¡Ayúdennos un poco, por favor!
publicado en Expansión, martes 22 de abril de 2008






Adrian Michaels


Traducido por Paloma Echazarra




Sus competidores han optado por la clientela más exclusiva, pero el italiano ha diversificado su negocio para abarcar todas las tendencias del mercado.






¿Está pensando en hacer compras para sus próximas vacaciones en España? Busque algunos de los bañandores rojos de la sección estilo ibicenco que se anuncian en la página web de Armani Exchange. La colección proyecta la imagen sexy que mejor se adapta a la isla, un mundo que nada tiene que ver con la elegancia formal y la actitud aristocrática de las prendas que ofrece la exclusiva web de Giorgio Armani.
Durante algún tiempo, las firmas de moda italianas, que se enfrentan a la amenaza de la producción barata de mercados emergentes como China, han intentado centrarse en la clientela más selecta.
En los últimos años, Versace ha decidido prescindir de siete de sus líneas menos exclusivas diversificando su negocio a nuevos mercados de lujo, como el de los hoteles exclusivos. Renzo Rosso, de Diesel, ha decidido ampliar su famosa línea de vaqueros fichando a otros diseñadores y experimentando con nuevas líneas de ropa de lujo.
A excepción de Armani, que ha decidido apartarse de esta tendencia, el objetivo de todos ellos es preservar el caché made in Italy. Giorgio Armani, el fundador del imperio de la moda que lleva su nombre, ha decidido, en cambio, sacar partido a todas las esferas del negocio de la moda.

Cinco marcas
Su estrategia consiste en llegar a todos los consumidores a través de cinco marcas distintas. Giorgio Armani, dirigida a la clientela más exclusiva, compite con marcas como Chanel o Hermès. Emporio Armani, que confecciona ropa más moderna, tiene en Dolce & Gabbana su competidor más directo. Armani Collezioni se sitúa justo por debajo de Giorgio Armani y representa una elegancia más accesible al bolsillo de los consumidores; sus principales competidores son Hugo Boss y Burberry. Armani Jeans se sitúa en la categoría de Diesel y Tommy Hilfiger y, por último, Armani Exchange, la cadena de moda rápida, está a la altura de French Connection y Banana Republic.
El grupo pretende que cada segmento de su negocio quede claramente definido; todos tienen una colección completa de ropa y accesorios. En opinión de John Hooks, subdirector de gestión, éste es el camino hacia el crecimiento. "Tenemos una presencia muy respetable en cada segmento del mercado y ahí es donde podemos crecer".
Sin embargo, una estrategia de estas características requiere una atención especial: ¿cómo puede una empresa vender ropa interior de Armani Exchange a adolescentes de EEUU o Japón sin que ello afecte al prestigio de Giorgio Armani y a la fidelidad de los clientes de su línea más exclusiva?
En opinión de Hooks, se necesita gran disciplina. El desarrollo de cinco líneas de negocio requiere cinco enfoques distintos en todas las actividades del grupo, desde la ubicación y el diseño de las tiendas, hasta la formación del personal, la logística y la financiación.

Centros comerciales
Mientras los locales de Giorgio Armani se encuentran en las zonas más exclusivas, los clientes de Armani Collezioni pueden encontrar sus productos en centros comerciales. En Nueva York, Giorgio Armani y Emporio Armani comparten Madison Avenue con otras marcas de lujo. En la tienda de Armani Exchange, en cambio, ubicada en la Quinta Avenida, la música pop a todo volumen capta la atención del público más moderno.
Hooks recuerda que hubo una época en la que las diferencias entre los productos estaban más marcadas. Las marcas más exclusivas vendían solamente vestidos de noche o trajes de ejecutivos, mientras que ahora Giorgio Armani ofrece vaqueros, eso sí, a 500 dólares (324 euros), frente a los 90 dólares que pueden costar en Armani Exchange.

Nuevos mercados
En cuanto a la introducción de las marcas en nuevos mercados, sólo se permite la apertura de espacios de Armani Exchange cuando las líneas más lujosas de Armani ya están presentes en un determinado país.
Las campañas de publicidad de las cinco líneas también difieren unas de otras. Los anuncios de Giorgio Armani se colocan en revistas de moda, nunca en Internet o al aire libre. En cambio, las calles de Milán están repletas de publicidad de Armani Jeans, protagonizadas por famosos futbolistas y modelos.
No obstante, después de establecer sus propias normas, Armani ha empezado a saltárselas. Los cinco últimos centros Armani ubicados en Milán, Munich, Hong Kong, Tokio y Nueva York, contienen un poco de cada marca y, al igual que Versace y Bulgari, Armani ha sucumbido al negocio de los hoteles de lujo e, incluso, a la venta de propiedades en Dubai.





Expansión, martes 25 de marzo de 2008



Adriana Blanco

El ‘Chiki- chiki’ de Rodolfo Chikilicuatre recogió el testigo del ‘Amo a Laura’ y se ha convertido en un nuevo fenómeno social. Las empresas de márketing han descubierto en los ‘frikis’ un nicho de mercado que reporta grandes beneficios.

Da igual lo que digan –es una moda, es algo temporal, es ridículo–, porque el caso es que genera dinero. Mucho dinero. Y lo que hoy puede parecer una idea absurda (friki), mañana puede convertirse en un gran imperio. Piensen sino en George Lucas, un friki inteligente, pero friki a fin de cuentas. En sus inicios nadie creía en su idea. Decían que tenía demasiados efectos especiales, ¡una locura!, y pronosticaron demasiado rápido que sería un estrepitoso fracaso en taquilla. Han pasado 30 años y La Guerra de las Galaxias es, sin duda, la saga más lucrativa de toda la historia de Hollywood (más de 20.000 millones de dólares facturados desde su estreno, el 25 de mayo de 1977).
Como este ejemplo hay cientos. Quizá no sean tan llamativos ni tengan unas cifras tan espectaculares, pero a estas alturas nadie puede negar que existe un negocio de lo friki que funciona y que, además, es muy rentable.
La prueba definitiva la vivimos hace pocos días. Rodolfo Chikilicuatre había recogido el testigo del Amo a Laura –el tema de La Casa Azul que usó la MTV para publicitarse– y revolucionó el país con su Baile del Chiki-chiki. Después de muchos debates, apuestas y noticias en la prensa, el humorista se impuso como el elegido para representar a España en Eurovisión. Y aunque nadie duda que se trata de un fenómeno transitorio, todavía queda Chiki-chiki para rato. Arropado por el patrocino de La Sexta y por el programa de Buenafuente, ahora ya se anuncia como melodía para el móvil y hasta como éxito del verano.
Nada nuevo
Es cierto que los frikis han existido siempre. Pero antes estaban tan dispersos que apenas armaban ruido. Si salieron a la superficie y se dieron a conocer fue "gracias a la tecnología", explica Álvaro Sancho, profesor del Departamento de Gestión Emprendedora del Instituto de Empresa. Pero, además, en nuestros días están muy ligados a otro fenómeno: la adulescencia, o ese estado en el que una persona es madura, pero no abandona los hobbies que tenía cuando era pequeño.
Así, se ha creado un modelo de negocio que "ha sido una especie de revolución en los últimos años". El punto de inflexión en España, según Sancho, "fue el Amo a Laura y el Opá, dos canciones que la Red llevó a unos niveles comerciales y de reconocimiento inimaginables". Entre los usuarios de Internet se distribuyeron los vídeos, les dieron publicidad y consiguieron que todos memorizáramos estas melodías gracias a un márketing puramente viral.
Pero su secreto está en la organización. "En el año 99, cuando aparecieron las puntocom, vivíamos una época en la que no había había un modelo de negocio establecido para el mercado online", explica Sancho. Sin embargo, "ahora atravesamos un momento interesante, porque toda esta gente se ha agrupado en comunidades de Internet y éstas tienen un gran poder. Su impulso puede hacer que los precios de un producto bajen o que algo determinado lo demande todo el mundo. Y ese frikismo ha venido unido al surgimiento de estas comunidades en Red".
Márketing viral
Su existencia y agrupación no ha dejado indiferentes a las empresas de márketing, que día a día se esfuerzan por llegar a este nicho de mercado formado por personas frikis y otras no tanto. "Porque hay que saber diferenciarlos", advierte Sancho. Para él, "el Chikilicuatre es un insider, un humorista que seguramente tiene una vida normal, pero que ha sido muy inteligente para identificar el fenómeno y aprovecharse de él". A la hora de mantener este negocio, las empresas deben ser igual de hábiles.
Por un lado, tienen que identificar a estas comunidades que hay en Internet y luego deben "saber usar las tecnologías para llegar a sus miembros y propiciar que ellos mismos promocionen el producto mediante el márketing viral".
Otra de las características de este negocio es que en un principio un producto puede ir dirigido a frikis, pero luego éstos acaban contagiando su entusiasmo a quienes no se identifican como tales. El humor, las originales campañas publicitarias y su novedad son sus mejores armas. Así, durante los últimos años hemos visto todo tipo de propuestas, algunas más arriesgadas y otras más acertadas.
Por ejemplo, una empresa de Hong Kong diseñó una compañía virtual para los hombres de negocios que dicen no tener tiempo para conocer a mujeres "de verdad". ¿Y qué hicieron? Inventar a la novia virtual, –"como unTamagochi", dijeron sus creadores–, con la que mantener una relación en la que sólo se necesita un teléfono para hablar con la enamorada.
En la otra cara de la moneda –por su falta de éxito – está Tony Alleyne, el hombre que convirtió el interior de su apartamento en la Nave Voyager de Stark Trek y que se arruinó al crear un negocio que repitiera esta idea en las casas de los demás.
Pero más allá del capítulo de las anécdotas, sí existen otras empresas que se están lucrando gracias a proyectos innovadores. Ahí está Planeta Plutón, una página web de venta online que oferta los productos más estrambóticos y originales del mundo para hacer un regalo diferente. O los salones de manga –cómics japoneses–, que en los últimos años han alcanzado un gran prestigio y congregan a miles de visitantes. También en nuestro país, porque "a España le gustan los frikis". Lo dijo Mauro Canut, subdirector adjunto de contenidos de RTVE interactivos poco antes de que el pueblo eligiera a Chikilicuatre como su representante. Que gustan es un hecho que ha quedado demostrado. Pero a esta afirmación hay que añadirle otra, porque a España no sólo le gustan los frikis; también está dispuesta a pagar por ellos.
Mucho cuidado con la imagen
El mayor beneficio que reporta este tipo de negocio es que normalmente "no requiere una inversión muy grande", explica Álvaro Sancho, profesor del Instituto de Empresa. "Lo que se busca es un nicho de diferenciación, un algo que lo haga totalmente revolucionario". Es decir, este negocio no destaca por salir mucho en televisión, sino por "la creatividad. Y esto no tiene por qué ser caro". El inconveniente, eso sí, es que el tipo de márketing que emplea no es adecuado en todas las ocasiones . "Por ejemplo, si intentaras proyectarlo con ciertas marcas, no tendría sentido y hasta se podría desprestigiar una marca o una persona". Por eso no hay vuelta de hoja. El negocio friki utiliza un tipo de márketing diferente, que sólo puede ser usado en este ámbito. Si se lleva aplicara a otros mercados, el efecto creado podría ser el contrario.
Expansión, miércoles 19 de marzo de 2008












La profesionalización de las campañas de publicidad de los principales partidos españoles amplía el impacto de los anuncios creados por las agencias del sector, que tratan de vender los candidatos como si fueran un detergente o un coche
Son los mismos candidatos de hace cuatro años, pero se ven diferentes. Los princiaples partidos políticos españoles se han hecho un lifting para mostrar su mejor imagen de cara a las próximas elecciones del 9 de marzo, en la que asesores de imagen y profesionales del márketing y la comunicación han sacado la varita mágica para atraer el mayor número de votos posible y conseguir vender a su candidato. "Los políticos contratan agencias para que los tratemos como si fueran productos", explica Montse Rodríguez, director de cuentas de S,C,P,F... encargada de la imagen de PSC. No obstante, la principal diferencia con una campaña corporativa es "el corto plazo de las elecciones, lo que te obliga a ser más ágil y tener mucha capacidad de reacción frente a los anuncios de otro partido, señala Rodríguez.
En Ferraz, sede del PSOE, han confiado a la Sra. Rushmore para que les ayude a transmitir su eslogan Motivos para crecer. Mienter, el PP seleccionó a la agencia Full Contact para acercarse, principalmente, al voto femenino y joven, tras al emisión de unos vídeos desarrollados por el propio departamento de comunicación del partido, que mostraban un mensaje más agresivo al de Con cabeza y razón. Las agencias de los dos princiaples partidos políticos (PSOE y PP) han contado con un presupuesto cercano a los 20 millones de euros cada una para toda la campaña, según fuentes del sector.
Con un presupuesto mucho más moderado, la agencia 3Lemon ha conseguido el impacto que buscaba con Gaspi, el personaje virtual de Gaspar Llamazares, "ya que es más económico que contratar vallas o spots publicitarios", afirma Fernando Monzón, responsable de la campaña de Izquierda Unida. La agencia ha confiado en el soporte de la web tanto para "hacer más divertido a Llamazares", como para la elección de la sintonía del partido, a través de My Space y los vídeos de YouTube.
Prime time
Los políticos no son los únicos que aprovechan este periodo para lanzar una nueva imagen, sino que las empresas también aprovechan el tirón de las elecciones y, sobre todo, del debate entre los principales candidatos, cuyo enfrentamiento ha incrementado el precio de los espacios publicitarios. Coca-cola se coló ayer en la primera posición de los tres minutos de anuncios del debate de TVE. Por este tiempo, la multinacional, que lanzó la nueva campaña de Minute Maid, desembolsó entre cuatro y cinco veces el coste de un anuncio en el prime time. No obstante, desde Cuatro, que también retransmitió el debate, señalan que "no se aplicó ninguna tarifa especial a los anuncios emitidos".
Expansión, martes 4 de marzo de 2008



Ángel Guirao

Consejero de Shackleton

aguirao@shackletonad.com

De acuerdo con la información publicada por varios medios gráficos, tanto de información general como el sector de la comunicación y el márketing, el presidente de la Corporación de RTVE, Luis Fernández, ha lanzado a los partidos políticos con representación parlamentaria una propuesta para cambiar el formato de la publicidad electoral en la cadena, de cara a las elecciones generales del próximo 9 de marzo.

Hasta ahora, durante las campañas electorales, la televisión y las radios públicas estaban obligadas por ley a emitir bloques informativos desarrollados por diferentes formaciones políticas en las que presentaban sus propuestas de cara a las elecciones. Con el nuevo sistema planteado, se mantendría el mismo tiempo total otorgado a cada formación política pero, enlugar de concentrado en un solo bloque, se repartiría en anuncios de 30 segundos distribuidos a lo largo de la programación de la cadena, durante las dos semanas de campaña, a razón de un 6% en horario de mañana y madrugada, un 29% durante la sobremesa, un 30% por la tarde y la noche a partir de las 12 y un 35% en lo que se denmina "prime time", el horario de máxima audiencia, a partir de la segunda edición de los telediarios y hasta la medianoche. Exactamente igual que se hace con cualquier otra campaña de las que se emiten en televisión.

El portavoz de RTVE afirmó que, de una parte, los partidos políticos consultados ven positiva la propuesta, y que de otra, "al enterarse, las cadenas autonómicas nos llamaron y se han interesado por nuestro modelo". Y es que no podía ser de otra forma, cuando de lo que se trata es de sustituir unos soporíferos, pesados y tediosos bloques publicitarios, caracterizados por su más completa ineficacia, por un modelo publicitario potencialmente ágil y atractivo que veneficiará a todos: partidos políticos, televisiones, ciudadanos y, cómo no, agencias de publicidad.

A los partidos, por lo que conlleva de la modernización en la transmisión del mensaje, que se había quedado anclada en un formato de televisión más propio de finales de los setenta y principios de los ochenta, que del siglo XXI, y que a estas alturas había pasado a formar parte del paisaje electoral televisivo que nadie escucha y apenas ve. A las televisiones públicas, porque les resulta muchos más sencillo encajar una campaña clásica de spots con formatos estándar, a los que precisamente están habituados, que romper la parrilla de programación encajando bloques de nada menos que diez minutos de duración en los períodos de máxima audiencia, con el perjuicio económico adicional que esto representa.

A los ciudadanos, esforazos televidentes, a quienes nada aportaban dichos bloques y que vivirán aliviados al sebaer que la programación habitual no se retrasará, pero muy especialmente porque no se verán obligados a huir despavoridos a prepararse la cena cuando suenen las primeras notas del himno del partido político de turno. Y por último, a las agencias de publicidad, para las que se abre una nueva oportunidad creativa en el ámbito de la publicidad política. Así pues, estamos todos de enhorabuena.

Pero a esta enhorabuena no puedo si no unir la sorpresa que me produce que la idea en cuestión provenga de RTVE y no de los partidos políticos, quienes sí usuan y abusan de la publicidad cuando de comunicar las iniciativas de su gestión a cargo de la Administración central o periférica. ¿Será que los aparatos de los partidos todavía siguen anclados en lo que a la comunicación se refiere en la etapa de la transición?

Expansión, 29 de febrero de 2008




Clara Ruiz de Gauna
ecrg@expansion.com

En las peluquerías, la estrategia de aprendices y oficiales para conseguir elevar las comisiones a costa de vender productos es tan certera como desquiciante. "Tiene ustede el pelo sequísimo, sin vida. Debería hacerse algo ya". Esta fórmula sirve tanto para pelos larguísimos, como par cortes de caballero y medias melenas. En las tiendas de ropa, el sistema de venta también se repite. Te pruebas un pantalón y la dependienta te dice: "Te sienta como un guante". No importa si te queda corto o estrecho; ante los espejos de muchos comercios, todo cuerpo se sumerge en un milagro que le hace parecer más esbelto.
Las dos estrategias se utilizan con una frecuencia extraordinaria y han permanecido vigentes durante décadas, por lo que me imagino que serán efectivas. La primera se centra en destacar aspectos negativos. La segundo, justo en lo contrario. En plena era del márketing, puede que haya llegado el momento de cambiar de fórmula. La gente es lista; sabe si su pelo necesita un tratamiento y conoce bien la talla de su pantalón. Saber vender los productos a consumidores inteligentes y sobresaturados de información es hoy la tarea clave de las empresas. No es casualidad que uno de los perfiles más buscados durante 2008 sea, según Adecco, el de responsable comercial, sobre el que recae la responsabilidad de mantener, captar y ampliar la cartera de clientes.
De las nuevas generaciones comerciales, deberían aprender los políticos, lanzados hoy en un caos vendedor mareante y rancio. Que José Luis Rodríguez Zapatero presenta el cheque de 400 euros, Mariano Rajoy saca pecho con dentistas gratis para todos. Que el PSOE vende cuarto y mitad de ayudas por hijo, el PP se decanta por reducir las esperas quirúrgicas. Que el partido en el Gobierno pretende eliminar los blindajes en las empresas, la oposición propone rebajas en la edad penal del menor. Si es posible convencer aun solo comprador de que cambie de tienda, todo habrá merecido la pena. Detrás de las gafas de la política, la población es ignorante; no conoce ni su pelo, ni sus medidas corporales.
La diferencia entre el responsable comercial de una empresa y el vendedor político es el objetivo. Los primeros venden productos reales para necesidades reales, con la esperanza de que el comprador real obtenga una satisfacción real. Los segundos sólo quieren que, un día señalado, los sufridos consumidores depositen un papel con su nombre, atraídos por una cartera de productos que ni se comercializan, ni puede que se comercialicen nunca. Muchas empresas devuelven el dinero a los clientes insatisfechos, pero los políticos jamás dejarían recuperar el voto. Es entonces cuando sólo queda esperar cuatro años para cambiar de tienda o tomar la decisión de no comprar nunca más.
Expansión, sábado 16 de febrero de 2008

Éste es el relato del peor vocabulario empresarial del momento

Lucy Kellaway

Justo cuando estaba a punto de dar carpetazo al tema del lenguaje que utilizan los ejecutivos, un compañero me remitió el otro día un correo electrónico del consejero delegado de Accenture, Mark Foster. No le conozco en persona, pero después de leer su mensaje, estoy convencida de que su forma de expresarse le distingue del resto. Ésta no es la primera vez que elijo Accenture por su léxico. Hace un par de años, ya escribí una columna sobre su informe anual, un relato perfecto del peor vocabulario empresarial del momento. El texto incluía expresiones como "pasión incesante", seguramente para tratar de impresionar a los clientes.
No obstante, el correo de Foster es más preocupante porque demuestra que los ejecutivos escriben así incluso cuando piensan que los clientes no van a enterarse. Su mensaje estaba dirigido a "los altos directivos de Accenture". La nota empieza aportando información sobre lo que va a ser noticia: "Quería que tuvierais una visualización completa de nuestro programa de plataforma para el crecimiento", explica. Yo sabía que la visualización estaba de moda entre las empresas y ejecutivos pero, hasta la semana pasada, desconocía que también fuera lo último en programas de plataformas de crecimiento. Me pregunto qué quiere decir la frase. Tengo la impresión de que lo que intenta explicar a sus colegas es el modo en el que la empresa pretende aumentar su rentabilidad.
"A partir de ahora, la línea de servicios de Desarrollo Humano pasará a llamarse Desarrollo de Talento y Organización". El cambio de nombre es una estupidez, pero ¿qué me decís de las líneas de servicio? ¿Tanto les cuesta llamar a los departamentos por su nombre? En cuanto al cambio de denominación, "desarrollo humano" no era para tirar cohetes, pero era mucho mejor que "talento y organización". Siempre he dicho que el vocablo talento es totalmente espantoso e inadecuado, más que nada porque éste escasea.
Ahora, llega la explicación empresarial a tanto cambio. "En un mundo cada vez más multipolar, encontrar y gestionar talento es más complejo, confuso y contradictorio que nunca". Aquí hay una metedura de pata geográfica (que yo sepa siempre ha habido dos polos) y otra empresarial porque buscar "talento" es como buscar una aguja en un pajar. Por otra parte, la única excusa para decir que es tan "complejo, confuso y contradictorio" es para pintarlo tan complicado que parezca que los servicios de Accenture son imprescindibles.
Foster explica que es necesario enseñar a las organizaciones a "ampliar su programa de gestión de talentos para que la actividad de recursos humanos pase a ser un enfoque amplio y estratégico sobre los sistemas altamente integrados de las competencias fundamentales de las estrategias empresariales". ¡Qué sarta de tonterías! Ahora, resulta que Recursos Humanos debería centrarse únicamente en el ciclo de vida de los empleados (contrataciones, formación, ascensos y despidos). La idea me parece aterradora.
Además, no estoy segura de haber visto tantas palabras raras juntas en una sola frase. Ampliar, Estratégico, Enfoque, Altamente, Integrado, Sistema, Competencias. Los únicos términos aceptables parecen ser las conjunciones copulativas que utiliza. Os ahorraré la lectura de otros extractos del texto, aunque sí os cuento que hay una tremenda obsesión con las competencias. En cuatro ocasiones distintas, Foster habla de su "reubicación", "diferenciación", "integración" y "evolución". Dicho así, parece una ardua tarea, sobre todo porque, por lo menos en mi caso, nunca he tenido claro lo que son las competencias. La única frase que me gusta ("¡ya hemos empezado a hacer progresos!") podría prescindir de ese entusiasta signo de exclamación.
Por último, hay algo más que me preocupa del mensaje. Según he podido leer en la página web de Accenture, Foster tiene una licenciatura en Filología Clásica por la Universidad de Oxford. Siempre pensé que uno de los motivos para elegir esa carrera era para mejorar el estilo de la redacción. Deduzco que dos décadas de Accenture tienen un efecto mucho más devastador que tres años leyendo a Horacio y Esquilo.
Expansión, 30 de enero de 2008


Roberto Casado LONDRES

Jimmy Choo va a abrir en Barcelona su tercera tienda de España para aprovechar el tirón que la marca de accesorios de lujo ha tenido durante 2007 en los países de Europa continental donde está presente. La firma, fundada en 1996 por la periodista Tamara Mellon y el diseñador de zapatos Jimmy Choo, prevé establecerse este año en la Ciudad Condal para complementar su presencia en Madrid y Puerto Banús (Marbella). (...)
Unos zapatos de Jimmy Choo cuestan más de 300 libras (450 euros)

Con esta apertura, Jimmy Choo quiere mantener su fuerte ritmo de crecimiento en Europa contiental, donde en 2007 logró un aumento de las ventas del 53%. "En esta región, somos vistos como una marca novedosa", según Joshua Schulman, consejero delegado de la firma. Además de las dos tiendas de España ya abiertas, Jimmy choo cuenta con tres establecimientos en Francia y uno en Italia. (...)

La firma facturó un 28% más en 2007 por el tirón de sus productos en Europa continental

La facturación total del grupo en 2007 ascendió a 85,6 millones de libras (115 millones de euros). De esta cantidad, 51,9 millones de libras corresponden a la aportación de las tiendas propias, y el resto, a la venta a través de otros canales.(...)

En los últimos años, la empresa se ha lanzado a un programa de crecimiento con el apoyo de sus socios financerios. La firma de capital de riesgo TowerBrook Capital Partners, en alianza con su socio español Gala Capital, adquirió Jimmy Choo en febrero de 2007 en una operación valorada en 185 millones de libras (248 millones de euros). El dueño anterior de la marca de lujo era otro inversor financiero, Lion Capital, que pagó 101 millones de libras en 2004.

Tamara Mellon, que trabajaba en la revista Vogue antes de crear la empresa junto a Jimmy Choo, sigue como presidenta de la firma, con especial dedicación al área de diseño. La directora creativa es Sandra Choi, discípula de Jimmy Choo, quien vendió su participación en 2001.

Expansión, miércoles 23 de enero de 2008

15.1.08

Los concursos

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Ángel Guirao
aguirao@shackletonad.com
Consejero de Shackleton

No hace mucho tiempo que el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, destapó la caja de los truenos al proponer que las oposiciones para el acceso a la judicatura fueran sustituidas por otro sistema alternativo, como ya sucede en otros países. Personalmente, y desde mi desconocimiento del tema, la verdad es que, cuanto menos, no me parece una barbaridad. Ojalá algún miembro del Gobierno hubiera hecho declaraciones semejantes enl o que a los concursos de agencias de publicidad se refiere.
Porque los concursos son uno de los grandes dolores de muelas de las agencias. Según el Estudio de Imagen realizado por el Grupo Consultores, casi el 80% de los anunciantes elige agencia a través de concurso, por cierto, sin remuneración alguna, lo que resulta particularmente grave. Cuando las agencias de publicidad compiten mediante un procedimiento de asignación no remunerado, están, literalmente, regalando su trabajo. Regalando el tiempo y los recursos destinados a realizar un análisis de la situación, pergeñar una estrategia, establecer un plan y desarrollar una creatividad adecuada. Eso, sin contar el coste de oportunidad que presentarse a un concurso supone.
Siendo grave que los concursos no se remuneren, no lo es menos la triada que suelen llevar aparejada: elevado número de agencias invitadas, opacidad en que se desarrollan y obligatoriedad de presentar una maqueta audiovisual que recoja la propuesta. En este sentido, la Administración se lleva la palma. Sus concursos no son remunerados, están abiertos a un número casi ilimitado de agencias (todas aquellas que cuenten con la clasificación necesaria), su opacidad roza el escándalo, pues son excepcionales las instituciones públicas que permiten la defensa verbal de las propuestas (Tesoro Público, Agencia Tributaria, IDAE y algunas otras son excepciones gratificantes) y adolecen de la cada vez más extendida maquetitis. José Luis Moro, de Remo, definía la maqueta de Brandnews como unas imágenes pintonas, sacadas de spots extranjeros de calidad, con un buen clásico de rock de fondo, que consiguen que cualquier diea parezca un gran premio. Y aquí es donde reside precisamente su gravedad: la herramienta se convierte en idea. El concurso deja de ser una competición sobre ideas para convertirse en un duelo entre maquetas. Y hay verdaderos artistas del maquetismo, afirma Moro. Establecer un nuevo sistema sería un beneficio para todos.
Pero si existe un tipo de concurso que vuelve locas a las agencias es auqel al que les convoca inesperadamente uno de sus clientes de toda la vida sin mediar razón alguna. Una mañana te llama el director de marketing de ese cliente con el que llevas trabajando cinco o seis años y te dice que está encantado con el trabajo que se viene realizando, que han mejorado sus ventas y su imagen de marca, que la creatividad que se le presenta se supera año a año y, sobre todo, que está encantado con el equipo que lleva su cuenta, pero... ha decidido sacar la cuenta a concurso. Y, como remate, en el preciso instante en que tú balbuceas a través del teléfono, él te tranquiliza que no tienes de qué preocuparte, que si intención es tan sólo comprobar cómo está el mercado, qué están haciendo los demás, etc. Yo siempre me pregunto: ¿Qué opinaría mi mujer si, después de 20 años de matrimonio, le dijera que sigo enamorado de ella tanto o más que el primer día, qu me encanta el modo en que hemos establecido nuestra convivencia y orgulloso de las hijas que tenemos, de su educación y de su proyecto de vida, pero... que me gustaría echar un ojo a ver que hay por ahí? Ahora, eso sí, no tiene de qué preocuparse.

Expansión, martes 15 de enero de 2008

Josep Tàpies
Titular de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE

Todos los seres humanos hacen cosas extraordinarias. Pero sólo algunos tienen el atrevimiento de arriesgar y hacer por primera vez aquello que nadie ha hecho antes. Del resultado de tales acciones, llevadas a cabo sin el paracaídas que proporcionan las experiencias previas de los otros, dependerá el adjetivo con el que se los defina. Cuando el resultado exceda las previsiones más optimistas, se les considerará unánimemente como genios. Será a posteriori que estudiosos y académicos intentarán explicar los motivos de éxito alcanzado.
Nadie ha sido calificado de genio si previamente no se ha atrevido a romper los apretados moldes que las experiencias probadas acaban imponiendo. ¿Es diferente el mundo de los negocios y, en especial, el de las empresas familiares? En ningún caso.
Si repasamos las historias de mayor éxito empresarial descubriremos que también en los negocios la genialidad reside en atreverse a hacer aquello que aún no estaba escrito en ningún manual de management. No hay que dudar que obrar de este modo puede conducir y, de hecho lo hace en múltiples ocasiones, al fracaso. Pero no es menos cierto que es esta misma actitud la que convierte oportunidades de negocio invisibles para la mayoría en germen de grandes corporaciones cuya manera de actuar acaba siendo estudiada en las más prestigiosas escuelas de negocios.
¿Quién hubiera vaticinado el éxito de Wlt-Mart cuando decidió que su futuro pasaba por ubicar sus tiendas en zonas alejadas de las grandes concentraciones urbanas? ¿Quién hubiese creído que en un sector tan maduro como el acero iba a emergir un gigante como Mittal Steal? Nadie. O mejor dicho, tan sólo Sam Walton y Lakshmi Mittal, que fueron capaces de sacudirse de encima la rutina de la praxis comúnmente aceptada para hacer las cosas de un modo distinto.
Esta capacidad de obrar de un modo diferente se da con mayor frecuencia en las empresas familiares. Por un lado, los emprendedores de este tipo de negocio conocen en profundidad su mercado y son capaces de visualizar aquello que otros aún no han sido capaces de intuir siquiera y, además, disponen de mayor agilidad en la toma de decisiones (sobre todo, en las fases de la empresa en la que coinciden propiedad y gestión) con lo que pueden actuar con una rapidez que a veces resulta claramente imprescindible.
Así pues, ¿todo se reduce a la genialidad? Por supuesto que no. A la intuición, al sexto sentido, a la valentía, al coraje, al espíritu emprendedor en definitiva, hay que sumar otras virtudes, conocimientos y experiencias, sin los cuales resulta imposible apalancar una buena idea. Pero sí es cierto que uno puede pasarse la vida analizando todo con la lupa de las cinco fuerzas de Michael Potter y ser incapaz de dar rienda libre a un idea que quizás no soportaría un análisis teórico pero que, sometida a las reglas del mercado, podría revolucionar un sector económico entero.
Pero no hay que confundir gigantes con molinos y tampoco sería deseable que todos los empresarios familiares actuasen de un modo quijotesco. No es lo mismo temeridad que valentía. Pero, siguiendo con las andanzas del hidalgo castellano, no hay que olvidar que cuando Miguel de Cervante decidió escribir El Quijote, nadie podía imaginarse que ésta sería la novela más universalmente conocida y unánimemente aplaudida de la literatura española de todos los tiempos. Quizá, no haya tantas diferencias entre Sam Walton, Lakshmi Mittal y Cervantes.
El think out the box (¡qué no falten unas palabras en inglés en una columna sobre gestión empresarial!) no es patrimonio exclusivo de las empresas familiares, pero no existe duda razonable sobre el hecho de que son precisamente éstas las que están más capacitadas, no sólo para pensar fuera de la caja, sino incluso para romperla en pedazos para crear otra mayor, más sólida y robusta.
Expansión, lunes 14 de enero de 2008

La Llave

La subida de precios anunciada por Philip Morris para sus marcas de cigarrillos puede estar a punto de desatar una nueva edición de la guerra comercial que protagonizaron las compañías del sector días antes de que finalizara el año 2006, aunque en esta ocasión al alza. Este incremento, que podría ser efectivo hoy, si aparece publicado en el BOE, oscilaría entre los 0.05 céntimos de euro de su marca estrella, Marlboro, y los 0.10 céntimos de euro del resto de producto que comercializa la firma estadounidense. En un día en el que se ha conocido el dato de IPC correspondiente al año 2007, la firma tabaquera echa más leña al fuego con incrementos de precios que en los casos de sus marcas baratas, como L&M y Next, se sitúan muy cerca de la inflación cuando no lo superan -un 4,16% y un 4,59%, respectivamente-, mientras que Chesterfield, con un 3,84%, y Marlboro, con un 1,69% de incremento, se quedan por debajo del coste de la vida. Lo que está claro es que en ningún caso las marcas de la firma estadounidense superarán los tres euros. Una barrera psicológica, pero a priori consistente, si se tiene en cuenta que el sector tabaquero podría enfrentarse también a la ralentización del consumo, alentada por la estricta normativa antitabaco vigente en España. Habrá que estar atentos para ver si los competidores le siguen.
Expansión, viernes 4 de enero de 2008

7.1.08

La mujer del César

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Josep Tàpies
Titular de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE

Ser y parecer. Ambas cosas son necesarias en el mundo de hoy en el que las nuevas tecnologías permiten que la información circule en tiempo real desde un confín al otro del planeta. En la era de la comunicación y de la información no sólo es importante aquello que sucede, lo es también quién, de qué manera y cuando lo explica. La comunicación como herramienta estratégica de gestión en las empresas familiares ha ido ganando terreno en los últimos años. Así lo demuestra un estudio del Instituto de Empresa Familiar y Edelman aunque, a pesar del esfuerzo en las empresas familiares, se pone de manifiesto que siguen existiendo algunas lagunas de comunicación interna y poca capacidad para establecer relaciones duraderas con los medios de comunicación y stakeholders. A ellos, según el estudio, se suma que la comunicación que llevan a cabo la mayoría de dichas empresas no transmite su ventaja competitiva y se trata de comunicación reactiva, no siempre relevante y con carencias en lo que a transparencia se refiere.

No todas las empresas familiares tienen las mismas necesidades de comunicación. Variables como el tamaño o el número de empleados, su presencia o no en los mercados capitales, el sector en el que operan y tantas otras, son de la mayor importancia a la hora de determinar esas necesidades. Sean cuáles sean, lo que si está claro es que existen. Habrá siempre empleados a los que mantener informados, familiares accionistas que merecen información de calidad y medios de comunicación dispuestos a convertir en noticia nuestras decisiones. Dado que la información es un bien, podemos aplicarle la regla del mercado: si existe la necesidad de obtener ese bien alguien acabará satisfaciéndola.

Del mismo modo que evaluamos y planificamos las necesidades financieras o las de cualquier otro aspecto relevante en la gestión de una empresa, debe hacerse lo mismo con la comunicación. Determinar cómo se nos ve, cómo queremos que nos vean, qué canales de comunicación y qué acciones concretas son los que debemos utilizar y ejecutar, qué recursos destinaremos a ello, analizar, evaluar y redefinir las acciones en función de los resultados obtenidos.

La comunicación exige además voluntad, transparencia y fiabilidad. La fiabilidad responde a una regla fundamental en todos los órdenes de la vida y, por tanto, también en comunicación: decir siempre la verdad. La mentira destruye la necesaria confianza para el éxito del proceso comunicacional (aunque si es posible gestionar la verdad!). Por último, la transparencia viene a afianzar la confianza necesaria en el mensaje y en quien lo transmite.

Hay que saber también qué y por qué queremos comunicar. ¿Necesitamos afianzar nuestra imagen corporativa porque tenemos previsto a medio plazo incorporar un socio a nuestro proyecto?, ¿necesitamos reforzar nuestro prestigio para facilitar la captación de talento y orgullo de pertenencia?, ¿entendemos que explicar a tiempos las cosas actúa como bálsamo en la prevención del conflicto?, ¿queremos transmitir la percepción de liderazgo para reforzar la posición de nuestros productos o servicios?

El qué y el por qué son elementos clave porque aún son demasiadas las empresas que, estando convencidas de que la comunicación es una herramienta imprescindible, se limitan a poner en marcha acciones que no responden a ningún objetivo concreto. De estos tres escenarios: no comunicar, comunicar por comunicar, comunicar obedeciendo a un motivo y a un objetivo, únicamente el tercero es válido y responde a una visión estratégica.

Recordemos que la mujer del César no sólo debía ser honesta, sino que además debía parecerlo.

Expansión, lunes 7 de enero de 2008

Clara Ruiz de Gauna
ecrg@unidadeditorial.es

Pompeya, la mujer de Julio César, no habría podido imaginar nunca que iba a ser la inspiradora de una teoría que perduraría por los siglos de los siglos... Un patricio llamado Publio se enamoró de ella y se coló, disfrazado, en una fiesta que estaba organizada sólo para mujeres. El emperador de Roma se enfureció muchísimo. Parte de su ira recayó sobre su esposa, a quien le dijo iracundo: "No basta con que la mujer del César sea honesta; también tiene que parecerlo."

Desde entonces, el ser ha ido de la mano del parecer, una unión que ha contribuido a complicar aún más las cosas, especialmente, en el mundo laboral. El problema de la oficina es que muchas personas lo son, pero no lo parecen, lo que supone que es como si no lo fueran; y otras lo parecen, aunque no lo son. En las relaciones profesionales, es muy fácil dejarse seducir por las apariencias. Todos podemos nombrar a varias colegas que han triunfado con rotundidad sin que reunieran una sólida trayectoria académica y cierta inteligencia. Mientras, hombres y mujeres con talento permanecen para siempre agazapados en una esquina.

Puede parecer lógico pensar que el ser es condición indispensable y que el parecer apenas implica un adorno, pero hay que reconocer el mérito de todos aquellos que han llegado alto sólo pareciendo. Desde tiempos de Pompeya, el saber venderse a uno mismo es el primer paso hacia el éxito. Cuando dominas esta técnica, el resto es muy fácil. Siempre habrá otros que alabarán lo que no eres, pero lo pareces.

Según un estudio realizado por la firma Hudson, el 92% de los directivos europeos considera que son excelentes o buenos jefes. El optimismo es muy útil para algunas cosas, pero puede que no deje ver con nitidez la realidad, porque apenas el 67% de los empleados valora de manera positiva las habilidades directivas de sus superiores. Tal vez, ese altísimo porcentaje de ejecutivos este formado realmente por grandes líderes, pero, al menos para la mayoría de los trabajadores, no lo parece.

De todas formas, es mucho más fácil aprender a parecer que aprender a ser. Con algunas clases de marketing de uno mismo y la lectura de libros tipo Mejore su autoestima y diga adiós a los complejos, es posible que lo seamos y que, además, creamos que lo somos. En cambio, el que sólo parece pocas veces es consciente de que no es, por lo que ningún manual será capaz de convertirle en quien no es.

Puede que la mujer del César lo fuera, pero no lo pareciera, mientras otros no lo sean y lo parezcan. Lo que está claro, en cualquier caso, es que la mejor combinación posible es el ser y el parecer. Si tiene que faltar una variable, mejor que falle el parecer.


Expansión, sábado 8 de diciembre de 2007

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